lo que el viento...
Se va, se va, se fue
Con el anhelo dirigido hacia ti
yo estaba solo en un rincón del café
cuando de pronto oí unas alas batir,
como si un peso comenzara a ceder,
se va,
se va,
se fue...
Tal vez fue algo de la puesta de sol,
o algún efecto secundario del té,
pero lo cierto es que la pena voló
y no importó ya ni siquiera porqué,
se va,
se va,
se fue...
Algunas veces, mejor no preguntar,
por una vez que algo sale bien,
si todo empieza y todo tiene un final
hay que pensar que la tristeza también
se va,
se va,
se fue...
(ssshhhh... para vos, Pibito)
Etiquetas: amistades, ay el amor, música


uentecitas tirando monedas al agua ("quiero olvidarme de fulanito", "quiero dejar de usar este collar isabelino", "quiero aflojarme el bozal"), porque el poder del fuego es mucho más eficaz: fulanito se retuerce entre las llamas, reboleás el collar isabelino a la mierda y decís que no vas a dejar que nadie más en tu vida te meta un velador por el orto, ahí mismo te sacás el bozal cual acto libertario y entrás a aullar y ladrar feliz a la luna y al fuego irradiante (y tarasconeás al vecino, ya que estás).




Hace poco los ví en Canal A y pegué un papelito en mi heladera con esta nueva palabra:
Bienvenida la gente linda, pequeña y sana!! al mundo virtual pero más más más que nada al mundo real!










