yendo los saurios

martes, 18 de julio de 2006

otroletravaladna

Y sí, ahí va ella con el rollo de papel higiénico cruzando toooodos los ambientes del trabajo, atestados de personas, ambientes que hay que recorrer desde la despensa hasta el baño donde el papel en cuestión espera su destino final. Parece que ella es la única que se limpia el traste, sin embargo, nunca jamás hay papel higiénico cuando se lo necesita. Y un rollo de papel por día sigue siendo demasiado, a pesar de su neurosis obsesiva, no?

Pudores, que le dicen... parece que todos los otros usuarios del baño y del papel, tiene pudor de acarrear un rollo de papel higiénico por toooodos los ambientes atestados de gente, porque el rollo se vuelve gigantesco, pesado, todas las miradas se clavan en el bollito blanco y suave que llevás en las manos, también se puede escuchar, a lo lejos, alguna risita socarrona (jeje, mirá, se va a limpiar el culo...)

Pero ella, en su intento por derrumbar el tabú: no tiene nada de malo limpiarse el culo, es más, peor sería no limpíarselo, recorre esos metros atestados de personas, haciendo una suerte de improvisado malabarismo con el rollo, se detiene en el camino, saluda a alguien "hola qué tal, tu familia como anda, bien? me alegro, che, qué bueno verte..." y sigue con la frente bien alta hacia el baño.

En fin, es su destino, ser la única persona proveedora del non-sancto artilugio descartable de la civilización de estos días...

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1 Comentarios:

  • A la/s 7/27/2006 1:17 p. m., Blogger Beto dijo...

    Recuerdo aquellos años felices cuando un rollo de papel tenía 74 metros de papel, duraba un montón.
    Ahora vienen los rollos de 30 metros con dibujitos, recetas, texturados pero no duran nada.

    Es un tema jodido y no veo difusión en los medios. Debe ser una conspiración... ;-)

     

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