yendo los saurios

jueves, 22 de junio de 2006

29.3 moviendo el esqueleto

Y... son sólo buenas intenciones.
La verdad que no da, definitivamente no da, ir a natación en invierno a las 8 de la mañana. Sí, ese es el horario que conseguimos con Homero en la pile municipal para ir a nadar. Nado libre, porque sabemos nadar... y la verdad que más fiaca aún se hace ir a nadar sin un tipo musculoso dando instrucciones del otro lado de la pileta, como un objetivo a alcanzar, que vale brazada por brazada, sin temor a ahogarse, ansiando la resucitación y masaje cardíaco. Pero no, ahí lo tengo a Homero persiguiéndome por la pileta para ahogarme o tocarme el culo. Nuestro amor no tiene punto medio.
Pero más allá de eso, da fiaca, 8 de la mañana, meter una punta del pie en el agua, por más caliente que esté... mmmhhh...
Ahora estoy viendo otra opción en un gimnasio, de centro, claro, gimnasio concheto, no hay de los otros en el centro. Pero parece interesante, a pesar de que odio los gimnasios y me enferman los aparatos (no me refiero a las bicis fijas, justamente) que pululan en esos lugares.
Pero... algo tengo que hacer! 1... 2... 3... arriba! 1... 2... 3... más fuerza! (uuuff!)

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