yendo los saurios

jueves, 2 de septiembre de 2004

mi vida con Homero

Después de una intensa jornada laboral (¿?) llego a la casa de Homero, el cual se encuentra instalando una computadora con su amigo Moe (el dueño de la taberna). Pedimos pizza, llegan las pizzas, mientras los animalitos famélicos atacan una de ellas, la otra va al horno. Homero masca pizza mientras toma con la mano disponible pero grasosa, el tubo del teléfono. Insultos, risotadas, adjetivos del tipo "cariverg", "bolóó", "hijo de puta" etc. salen entre los pedazos de queso y orégano. Moe masca pizza mientras agarra el mouse engrasado de la computadora en cuestión y cruza también insultos varios con Homero y su interlocutor teléfonico. La música ideal para esta cena: la musiquita frenética que sale de un juego de la computadora.Sauria, en ritual de desinfección de sus garras, se introduce en el territorio desconocido y siempre hostil del baño del departamento de tres estudiantes varones. (si ud. es una persona impresionable, no siga leyendo) (bah, mejor, como yo sí soy una persona impresionable, no quiero volver a repetir en mi mente lo que he visto en mi breve sumergimiento a tan inmundo habitáculo)

Me siento en la mesa, sola, a masticar con resquemor esa masa cruda con una baboseante sustancia quesosa que los cavernícolas llaman "pizza". De pronto, mi olfato me dice "la pizza del horno se está quemando". Cocina. Como en esas películas de niños que inventan artilugios mecánicos para tomar la leche de forma divertida, la enclenque puerta del horno se encuentra sujetada por un palo de escoba que hace traba con una pesada fuente de losa, que a su vez hace traba con una silla descuartizada y sucia. Ah... y todo esto regado de unos cuantos puñados de fósforos que, supongo, se le cayeron de la caja a Homero cuando quiso prender el fuego. Vasos sucios, tazas sucias, restos de cadáveres grasosos enchastrados en sartenes sucias, vidrios salpicados de grasa que no dejan ver el exterior, y otros bártulos por el tipo, completan el paisaje.

Lavadero. Está colgado el pantalón negro de Homero. Bueno, al menos el cavernícola me hizo caso y lavó ese pantalón del cual se habían apoderado unos hongos blancos y verdes, pantalon que fuera encontrado en un yacimiento ropístico/inmundístico en algún recóndito lugar del placard.

Paren las rotativas... entonces me pregunto, por qué no puedo, como la Bater, anhelar el idilio, moquear románticamente, luchar contra fantasmas sutiles, evanescentes?? qué injusta es la vida! Porque algunas tienen esa suerte y yo tengo que embarrar mis karmáticas patas una y otra vez en este fango maloliente?

Al momento de estar finalizando este post, Moe (y a éste quién le dio confianza!) en una actitud también común a este tipo de mamíferos que nos suele acosar, me dice:
-Che, Sauria, el sábado en un baile me empomé a una tetona infernal, ahora vamo' a filmar una porno, ya dijimos...

5 Comentarios:

  • A la/s 9/02/2004 10:37 a. m., Blogger Nostradamian dijo...

    Insisto por enésima vez, ya que veo que sos cabeza dura cual piel de saurio...

    ¡¡¡CALAVERA NO CHILLA!!!

    Si te molestan las actitudes de ciertos personajes, lo mejor es no rodearse de esos personajes, buscar nuevos horizontes, ser saurio nómade, cual Aladar.

    ¿Vivir chillando por lo que te tocó en suerte sin siquiera intentar cambiar? ¿Alguna vez lo intentarás?

    Sin ánimo de molestar. Con todo mi afecto.

    Besos.

     
  • A la/s 9/02/2004 2:30 p. m., Blogger Baterflai dijo...

    Estimada 'ña Sauria:
    La lucha contra el Fantasma es cruel y es mucha, pero lucho y me desangro con la fe que me empecina. Uno podrá llorar, y añorar "esos momentos donde éramos felices", pero el quid de la cuestión es justamente "qué nos hacía felices cuando éramos felices: no darnos cuenta de los hongos en el pantalón?". No por no advertir que el hongo existe, negamos su pertenencia al mundo de las cosas sensibles.
    Y... el que ve el hongo, es uno.
    Así que, a tomar al hongo por la espora. Se lo recomienda (seriamente) una estudiante de Psicología. (Y acá es cuando huyen todos y se escucha cantar a los grillos).

     
  • A la/s 9/02/2004 3:37 p. m., Blogger Sauria dijo...

    cric... cric.... cric.... criiiiiiiiiiiiiiiiiiicccccc (chicharras, era lo único que tenía a mano)


    estimada bater, no es que el hongo se nos vuelva por temporadas, invisible... pasa que somos todas estudiantes de la geishatura, militantes del "hacernoslaspelutidisimas" y asentir con la cabeza. Y es cierto, como dice Nostradamian que lloro sobre la leche derramada (sin acepciones groseras, por favor) pero he aprendido -terapia mediante- que a este hongo no lo puedo agarrar por las esporas y violentarlo y punto, así que no me queda otra más que cagarme (de la risa) y convertir todas esas heces en sublimación digital.

    faaaaa... qué nivel de diálogo con la psico-Bater!

     
  • A la/s 9/02/2004 7:49 p. m., Anonymous Anónimo dijo...

    Don Homero se defiende...

    Aunque muchas de las circunstancias descriptas anteriormente son ciertas, el pobre don Homero en su inconmensurable paciencia debe aclarar que no todo lo que brilla es oro.
    En aquella noche fatídica, la cual Sauria hace referencia, don Homero se vió altamente agobiado, debido a que su amigo Mou, el cual acababa de comprar una computadora le pedía a gritos y en forma constante instrucciones para instalar juegos y programas en su nueva y flamante PC, pero sus conocimientos limitados de estas nuevas tecnologías le impedían comprender las sabias instrucciones, mientras tanto, la sagaz Sauria que llegó a la casa absolutamente famélica, y que no paraba de quejarse del retraso que cargaban las pizzas, en lugar de ayudar en la causa lo único que deseaba era ver la nueva y patética historia de Telefe Sangre Fría. Don Homero con su gran corazón, tomando Coraje, accedió a perderse el programa de TV que mira todas las noches solamente para satisfacer a este ser de la prehistoria.

    Cuando llegó la Pizza tan ansiada, que Homero se encargo de pedir, que a su vez también tuvo que ocuparse de pagarla, poner la mesa, calentarla en el horno, porque había llegado fría, satisfacer las preguntas de MOU, los requerimientos altamente exigentes de Sauria, contestar las llamadas telefónicas, etc...
    Mientras él se ocupaba de todo esto, ninguno de los dos comensales atinó siquiera a preguntar algo que hubiese evitado el desparramo de fósforos en el piso - ¿Te ayudo? Dos palabradas dentro de un signo de interrogación que nunca llegaron.
    Vale aclarar que luego de haber comido, en lugar de ayudar, Sauria se dedico a completar su blog, para burlase de su homero, que solamente se desvive por ella y por sus amigos.
    Espero que esto explique ciertas cosas, que no se dicen, pero que están ahí, que algunos no ven, pero que otros lo sufren... Saludos a todos.

    Homero....

     
  • A la/s 9/26/2004 7:28 p. m., Blogger guilloip dijo...

    Si Geisha, ...esa ya me la hicieron, geisha hasta que se casan, que aunque te aseguran que no lo harán de golpe y raja lo hacen, luego se acabó la geisha, te tiran todo por la ventana: la piza, la pc, el telefono, los amigos, el horno. Porque hay que comprar horno nuevo: todo tu ingenio del palo de escoba con la silla y esas cosas son basura, no van mas, hoy te dicen "lava ese pantalón negro", mañana sin consultarte nada te lo tiran y te compran uno que hace juego con su cartera nueva (de la cual pasas a ser custodia oficial) ... así comienza la creación de tu nueva vida: hecha totalmente a la medida de aquella Geisha que ya quedó totalmente en el pasado.
    Un consejo: CORRE HOMERO ESTAS A TIEMPO....

     

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